La genética juega un papel crucial en la obesidad y en los problemas de peso, pero, solo representa una parte de los motivos por los cuales una persona es obesa, dado que los principales factores son la mala alimentación y la falta de ejercicio.
No debemos olvidar que, mientras la contribución genética a la obesidad es sustancial, una gran parte de la susceptibilidad a la obesidad sigue siendo nuestro estilo de vida, en el primero de dos estudios publicados en la revista Nature Genetics, los científicos identificaron 13 nuevas regiones genéticas en las que las variaciones en la secuencia del ADN pueden relacionarse con si una persona tiene forma de pera o de manzana.
La mayoría de esas variaciones tienen un efecto marcadamente más fuerte en las mujeres que en los varones.
Las investigaciones hallaron que el lugar en el que almacenamos grasa en nuestro cuerpo puede afectar nuestra salud.