Disponer de luz natural en el trabajo podría beneficiar a los empleados, porque duermen mejor y tienen una mejor calidad de vida.
Cada vez hay más evidencias de que la exposición a la luz durante el día (sobre todo en la mañana) es beneficiosa para la salud gracias a sus efectos sobre el estado de ánimo, el estado de alerta y el metabolismo.
La luz es el agente sincronizador más importante para el cerebro y el cuerpo. Se ha demostrado que la sincronización adecuada de los ritmos biológicos internos con la rotación diaria de la Tierra es esencial para la salud.
Los arquitectos han de ser conscientes de la importancia de la luz natural no solamente en cuanto a los posibles ahorros energéticos, sino también en cuanto a los efectos sobre la salud de los ocupantes.
Los hallazgos enfatizan la importancia de diseñar oficinas que proporcionen luz natural del día a los trabajadores, según los autores del estudio, publicado recientemente en la revista Journal of Clinical Sleep Medicine.