Hace algunos años circularon rumores de que la cantante Sheryl Crow, aseguraba que haber bebido agua de una botella que dejo dentro de su carro, le había causado cáncer de seno. Que resulto de esto? Una fresca oleada del clásico miedo norteamericano. Desde entonces, la preocupación de que los encases plásticos puedan contaminar con químicos peligrosos nuestra agua y alimentos, nunca han desaparecido, y quizás por una buena razón. Al menos esto es lo que sugiere un nuevo estudio recién publicado en edición de Septiembre de la revista Environmental Pollution.
Científicos de la Nanjing University en China y la University of Florida investigaron los efectos de almacenar 16 marcas de agua embotellada (todas vendidas en China) a temperaturas de 3.8, 25 y 70 grados Celsius intentando imitar las temperaturas de un refrigerador casero, la temperatura ambiente en un cuarto promedio y el interior de un vehículo respectivamente. Basados en la literatura, esta es la temperatura que puede alcanzar el interior de un carro en un caliente día de verano.
Luego de una, dos y cuadro semanas, los investigadores midieron los niveles de 2 sustancias –antimonio y bisfenol A (BPA)-- El antimonio es un metal pesado que se ha asociado a enfermedades cardiacas, pulmonares y gastrointestinales (de acuerdo a una revisión de estudios publicada en 2009). La Agencia Internacional para la Investigación del Cáncer clasifica a una forma de este metal llamada trióxido de antimonio, como un posible carcinógeno. Mientras tanto el BPA es un químico que puede imitar al estrógeno corporal y se puede encontrar en algunos plásticos; este, ha sido prohibido por la FDA en los materiales utilizados para fabricar biberones y vasitos entrenadores.
Los investigadores encontraron que con el aumento de la temperatura y el paso del tiempo, niveles cada vez mayores de antimonio, fueron detectados en las botellas de agua.
Específicamente a 25 grados Celsius (la temperatura ambiente en una habitación) la liberación de antimonio se duplicaba en comparación con la temperatura menor (la de 3.8 Celsius que se logra con la refrigeración). Aunque los niveles de antimonio por cada marca variaron, se incrementaron de manera significativa a 25 grados, solo en 6 de las 16 marcas de agua embotellada que se estudiaron.
Mientras tanto, los niveles de BPA solo se incrementaron en 3 marcas a esta temperatura, aunque los niveles aun no fueron lo suficientemente altos como para causar preocupación. Pero la presencia de BPa en agua embotellada sigue siendo un misterio, ya que, al menos en teoría, el BPA no debe de estar presente en los platicos usados para fabricar las botellas de agua. Una probable explicación es que durante el proceso de re manufactura se usan plásticos reciclados que deben contener cantidades muy pequeñas de BPA, como una impureza.
A temperaturas de 70 grados –interior de un vehículo- las concentraciones de antimonio se incrementaron de manera consistente, llegando en su punto máximo, a 319 veces más comparativamente con las cantidades del metal a temperatura de refrigerador. El nivel más alto que se midió, fue de .00026 mg por litro de agua, que está por debajo de los límites permitidos por la Agencia de protección al medio ambiente de los EUA –EPA- que es de .0006 pero superiores a los estándares japoneses.
Los científicos estiman que en el peor de los casos, beber de la botella de agua más contaminada podría significar consumir .0004 mgs de antimonio por kg de peso corporal por día, lo que si pondría en riesgo la salud de quien la consuma, especialmente si se trata de niños. Otro factor a considerar, --el calcio que frecuentemente se encuentra en el agua mineral embotellada—ha demostrado el poder de incrementar la liberación de antimonio.
Por lo tanto, el riesgo a la salud provocado por la liberación de antimonio por parte de las botellas de PET, es muy probable que este subestimado. En conclusión, este asunto debe de ser estudiado mucho más a fondo, porque puede haber otros muchos factores más que incrementen la liberación de antimonio por parte de las botellas de plástico.