El prinicpio de los semejantes en homeopatia.
No fue inventando por el Dr. Samuel Hahnemann, sino más bien rescatado de Hipócrates (padre de la medicina) quien ya
decía lo siguiente:
"Por cosas semejantes una enfermedad se produce y por la aplicación de las mismas, se cura.”
El principio de los semejantes, piedra angular de la filosofía homeopáticay el que dio pie al inicio de la homeopatía como rama de la medicina, no es cuestionado nunca que alguien aplica una vacuna, y se aplican desde hace 217 años, o se inicia una inmunoterapia para el tratamiento de alergias; lo cual se hace desde hace 103 años; o se comenzó a usar un estimulante (benzedrina) para el tratamiento de los casos de hiperactividad (lo cual se hace desde hace 78 años).
Como hallazgo más frecuente en favor del principio de los semejantes, encontramos un estudio reciente publicado en la revista de la American Medical Association (JAMA) en que, a los pacientes con diarrea recurrente y grave, provocada por una bacteria llamada Clostridium difficile, se les administro una cepa de la misma bacteria, pero de baja toxicidad, lográndose eliminar prácticamente cualquier recurrencia de la infección.
Entiendo que es principalmente la cuestión de las muy altas diluciones lo que a muchos les hace dudar de la efectividad de la homeopatía, pero…, ¿qué creen? En homeopatía, la mayor parte de las veces, se receta en dosis que si son medibles, en dosis en las cuales aún existe la presencia física de la medicinay no es esas diluciones tan altas que no contienen ya molécula alguna de la medicina homeopática, en esas diluciones en que mencionan que la homeopatía sería el equivalente de diluir una gota de medicamento en toda el agua del océano Atlántico.
No es cuestión de “tenerle fe al tratamiento”, no es cuestión de “efecto placebo”, ni de “querer curarse”. Si bien es cierto que una actitud positiva ante la enfermedad, mejora la respuesta al tratamiento que se ha prescrito, las ganas de curarse, no son el todo en homeopatía.
La cuestión de la alta dilución en las medicinas homeopáticas (dinamización), nació en un esfuerzo por eliminar los efectos secundarios que el principio de los semejantes podría provocar. No es que, desde su “nacimiento” la homeopatía haya propuesto las altas diluciones, sino más bien, una evolución natural, para tratar que el tratamiento homeopático, fuera efectivo sin hacer daño alguno.