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¿QUE ES EL ESTRÉS? Para hablar de este estado tan común del ser humano moderno, tenemos que iniciar por su definición. Así pues, el estrés es la reacción de la mente y el cuerpo, a situaciones amenazantes o desafiantes en la vida del individuo. Estas situaciones son conocidas como estresores.
Antes de iniciar con la descripción de cada una de las etapas, hablaré primero del estado de balance y equilibrio de las funciones físicas y mentales, que ocurre cuando no somos presa del estrés. A este estado se le llama de homeostasis. Este estado de balance y equilibrio es logrado solamente gracias a la capacidad de adaptación del organismo y procura precisamente mantener la estabilidad de las funciones corporales aún a pesar de que el organismo sea sometido a situaciones extraordinarias. La homeostasis se pierde desde la primera etapa de respuesta al estrés, que es el Estado de Alarma. Esta situación se inicia por la brusca liberación al torrente sanguíneo de una sustancia llamada adrenalina. Los efectos en el organismo, se ven de manera inmediata con una explosión de energía manifestada por taquicardia , taquipnea , aumento de flujo sanguíneo a los músculos preparándolos para acciones vigorosas, disminución del flujo sanguíneo en piel, que provoca palidez. Estas reacciones preparan al organismo para "Pelear o Huir", los cambios mentales que provoca la liberación de adrenalina, son básicamente el agudizar todos los sentidos para que seamos capaces de recibir mayor información del medio que nos rodea (estar mas alerta). La segunda etapa de reacción es la del Estado de Resistencia. Como no siempre será correcto o posible "Pelear o Huir" de las situaciones que vivimos de manera cotidiana, especialmente cuando el estresor continúa, se entra en esta etapa de resistencia en la cual el organismo trata de recuperarse del estado de alarma, pero sin volver a alcanzar la homeostasis ya perdida. Esto provoca que el organismo continúe sus funciones, pero a un nivel mayor al normal, lo cual provocará un esfuerzo y por consiguiente un desgaste mayor para mantenerse activo en este nivel. Esta situación de esfuerzo sostenido, provoca cambios emocionales como la irritabilidad, una menor habilidad para manejar estresores adicionales y fatiga. La Etapa de Agotamiento se alcanza cuando el estresor se ha mantenido por tiempo muy prolongado. Esto deja al organismo fatigado al extremo y sin la energía necesaria para combatir al estresor, haciendo más susceptible al organismo a desarrollar o contraer enfermedades, ya que las defensas naturales del mismo se ven francamente disminuídas. Esto explica el porqué, en algunas ocasiones, los pacientes comentan con extrañeza, cómo luego de soportar por varios meses un estresor grande, una vez concluída la situación estresante, caen enfermos; y nos preguntan a los médicos ¿Cómo es que no caí enfermo cuando más trabajo o apuros tenía y, resulta que cuando ya todo pasó... ahora sí me enfermo?
La respuesta, es que estaba pasando por la etapa de resistencia, y el caer enfermo, coincidió con la etapa de agotamiento de la energía corporal. El conocerse a sí mismo, para poder identificar los signos y síntomas que pudieran significar que se está estresando, es tan importante como el cuidarse a si mismo, ya que el autoconocimiento, aunado a los buenos hábitos higiénico dietéticos son las herramientas que tenemos para no caer en estos estados que pudieran desencadenar trastornos de nuestra salud.
Esta es desde luego una lista muy general y no a todas las personas se les presentarán estos síntomas, además de que la intensidad y la frecuencia de los mismos es muy variable también. Esta es solo una guía que le ayude a reconocer en si mismo, cuáles son algunos de los signos y síntomas que con mayor frecuencia se presentan en los casos de estrés. El saber esta información, ayudará mucho a su médico homeópata a recetarle el medicamento más indicado para usted en particular, el medicamento que sea en verdad individualizado y único de su enfermedad y no sólo un medicamento genérico basado en el diagnóstico, talla y peso del paciente. Desde hace años, ha sido comprobado científicamente que el estrés es una situación que disminuye la capacidad inmunológica del organismo, es decir, que baja las defensas del cuerpo. Un inadecuado funcionamiento del sistema inmune es causa de mayores riesgos de adquirir infecciones, ya sea virales, bacterianas, o micóticas, o que éstas, cuando se presenten, tiendan a hacerse crónicas. El estrés está directamente relacionado a padecimientos como lo son la hipertensión, las migrañas, la gastritis, la colitis, algunas dermatosis como la psoriasis y el vitiligo , y las enfermedades cardiacas. Si bien, no está reconocido como primariamente causal de ellas, si es un factor definitivamente agravante de las mismas. Por esta situación, es especialmente importante el que se aprenda a reconocer los signos y síntomas iniciales del estrés y el aprender a manejarlos de manera adecuada. Hay dos tipos principales de personalidad que están muy bien definidos que son la Personalidad tipo A, propia de individuos agresivos, competitivos, que viven siempre apurados, con grandes deseos de éxito, con altas expectativas de sí mismos, que gustan de los retos y las situaciones que les hagan hacer su máximo esfuerzo. Les agrada sobresalir y ser tomados en cuenta como líderes en las diferentes circunstancias. Por otro lado, tienden a la frustración y al enojo cuando por alguna razón fallan en realizar los objetivos que se propusieron, sin importarles que éstos hayan sido muy altos. Las personas con una Personalidad tipo B, por el contrario no son de tipo tan competitivo, tienden a llevarse las cosas con más calma, no gustan de grandes retos, generalmente están en un estado de conformidad con lo que hacen sin plantearse nuevas metas y tienen la tendencia a "aburrirse de la vida", a tomar las cosas con desánimo y desesperanza. La ventaja es que sus tendencias estresantes son mucho menores que quienes tienen una personalidad tipo A. Si bien, nadie posee puramente uno u otro tipo de personalidad, sino mas bien una combinación de ambos, es importante el conocer estos 2 tipos principales de personalidad para que al adquirir un mayor conocimiento de sí mismo, usted sea capaz de detectar y manejar de manera más adecuada todas las situaciones potencialmente estresantes que pueda llegar a experimentar a lo largo de su vida.
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M.C.P. UNIVERSIDAD AUTÓNOMA DE NUEVO LEÓN, M.F.Hom.FACULTAD DE HOMEOPATÍA LONDRES, CERTIFICADO POR EL CONSEJO NACIONAL DE MÉDICINA GENERAL Y LA ACADEMIA DE MÉDICINA DE MÉXICO. ESCOBEDO SUR 122-C, CENTRO MONTERREY, C.P. 64000, MÉXCIO. 52(81) 8343-3196 |